Nuestro porqué
TipMeUp nació de una frustración personal.
Desde que era niña, viajaba con mis padres y siempre me encantaba dar propinas. Dejaba unos dólares en el frasco de la lanzadera del aeropuerto, ponía una propina en el sombrero de una estatua viviente o dejaba algo en la caja de propinas de un músico en un restaurante.
Para mí, dar propina nunca fue solo dinero. Era un pequeño gesto de gratitud, una forma de decir: “Valoro lo que haces”.
Pero con los años, algo cambió.
Dejamos de llevar efectivo. Los frascos de propinas empezaron a desaparecer. Y de repente había muchos momentos en los que quería dar las gracias, pero simplemente no podía.
Extrañaba poder mostrar mi gratitud. No poder dar propina me dejaba una verdadera sensación de frustración.
De regreso de mi último viaje, esa frustración se convirtió en una idea.
Junto con mi amiga Laís, nació TipMeUp: un frasco de propinas virtual que hace que dar propina sea simple, accesible y posible en cualquier lugar, para cualquier persona, incluso cuando no llevas efectivo.
Sin efectivo. Sin procesos complicados. Solo una forma simple de decir gracias.
Porque creemos que la gratitud nunca debería estar limitada por lo que llevas en tu cartera.
Un código QR. Un toque. Dos sonrisas.